El macrotema de Haití: un pueblo en la calle, 2,000 soldados extranjeros y unas elecciones que ya no serán en diciembre
El macrotema internacional de la semana se escribió en las calles de Haití, donde la población civil se convirtió en la principal defensora pública de una operación militar extranjera.
Los manifestantes, que dijeron ser víctimas de la violencia de las bandas en zonas del área metropolitana como Fort National, Poste Marchand, la avenida Poupelard y Carrefour-Feuilles, salieron a las calles para pedir ayuda al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, según reportó la agencia EFE. «Me echaron de mi casa, no tengo a nadie con quien contar. Yo me dedicaba al comercio y podía mandar a mis hijos a la escuela, pero me robaron hasta la ropa interior, huí desnuda con mis hijos», contó una manifestante de Carrefour-Feuilles, en el sureste de Puerto Príncipe.
Otra ciudadana, desplazada de su casa desde el 13 de agosto de 2023 y residente en un campamento, declaró: «Bukele, Haití le pertenece. Si no acelera las operaciones, moriremos. Debe seguir hasta erradicar a las bandas, hasta destruir a esos malvados que han matado a nuestros hijos, matan a nuestros maridos». Los manifestantes cantaron en criollo «Lè yo wè Bukele, kè yo sote» («Cuando ven a Bukele, se asustan») y mostraron pancartas como «Bukele, el pueblo haitiano le estará agradecido». En Jérémie, en el oeste, otra multitud expresó su agradecimiento al ritmo de bandas de Rara.
El contexto es conocido: Bukele envió el mes pasado más de 2,000 soldados a Puerto Príncipe para ayudar en la búsqueda de cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) que están desaparecidos desde el 18 de octubre, tras ser emboscados por bandas armadas en la zona de Santo, en el distrito capitalino de Croix-des-Bouquets. Desde su llegada, la tropa salvadoreña intensificó las operaciones contra las bandas en varias barriadas de Puerto Príncipe.
Al mismo tiempo, Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó sobre una «explosión de violencia» por los enfrentamientos ocurridos tras el ataque inicial contra los militares salvadoreños, un recordatorio de que la ofensiva también tiene un costo humano inmediato para la población civil.
Los manifestantes aseguraron que si las operaciones cesan, morirán, y recordaron que las bandas tienen paralizado al país hasta el punto de que las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el 13 de diciembre fueron aplazadas para el 18 de julio de 2027. Para República Dominicana, que comparte la isla con Haití, que la población haitiana pida sostener una operación extranjera mide la gravedad de la crisis y toca de cerca la seguridad fronteriza, la migración y el comercio binacional.
El dato de fondo es la inversión de papeles: normalmente las fuerzas extranjeras enfrentan rechazo; en Haití, hoy, enfrentan el temor de la gente a que se vayan. Esa paradoja mide, mejor que cualquier informe, el nivel de control que las bandas ejercen sobre la vida diaria.
Foto: vehículos blindados de la fuerza internacional durante las operaciones contra las bandas en Puerto Príncipe, la operación a la que las manifestaciones pidieron dar continuidad. Crédito: vía Calibrando La Actualidad (reporte EFE). Fuentes: El Nacional (EFE) y Calibrando La Actualidad.
