La noche electoral de Brasil cambió de guion. Lo que empezó con Lula adelante terminó, por ahora, con Flávio Bolsonaro al frente: el senador del Partido Liberal pasó a liderar el escrutinio cuando se superó el 14% de las urnas, con 50.02% frente a 49.89% del presidente, según el TSE, y mantuvo la ventaja al pasar el 30%, en torno a 50.49% contra 49.51%.

La jornada estuvo marcada por una prórroga de dos horas ordenada por el Supremo Tribunal Federal: el magistrado Cristiano Zanin amplió el horario de votación ante denuncias de problemas de transporte en ciudades como São Paulo y Salvador, y de lluvias en el sur del país. Los últimos colegios cerraron a las 19:00 hora de Brasilia. El escrutinio arrancó a las 17:00, se pausó con solo el 0.25% escrutado —entonces Lula lideraba con 57.6% frente a 42.3%— y se reanudó a las 19:00. Al reanudarse, Lula encabezaba con 52.27% con el 1.50% de las mesas y seguía al frente con 50.46% al llegar al 10.40%, hasta que el giro se produjo cerca del 14%.

Es la clase de noche que se vive voto a voto: una prórroga judicial de dos horas, un conteo pausado y reanudado, y un liderazgo que cambió de manos en cuestión de horas. Brasil, con cerca de 160 millones de electores, sigue contando, y la definición de quién gobernará la mayor economía de América Latina llegará cuando el TSE complete un escrutinio que todavía no permite declarar ganador.