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El macrotema internacional del día: el regreso de María Corina Machado, excluida hasta ahora de las conversaciones, cambia el tablero de la transición venezolana y obliga a Washington, a Rodríguez y a la oposición a responder a la misma pregunta, cuándo habrá elecciones.

La líder opositora venezolana María Corina Machado regresó el domingo 25 de octubre de 2026 tras casi un año en el exilio. Reapareció en la iglesia Santa Rosa de Barquisimeto, en el estado Lara, y anunció su llegada con el mensaje “Estoy aquí, con ustedes”.

Desde Barquisimeto recorrió casi 400 kilómetros hasta Caracas y llegó de noche, con miles de simpatizantes a lo largo de la ruta, banderas de Venezuela y consignas como “¡Libertad!” y “Queremos elecciones, no más diálogo, elecciones ya”. En Guacara, la agencia AFP la vio cantar el himno nacional ante una plaza llena de seguidores.

Machado, de 59 años y premio Nobel de la Paz 2025, salió del país en diciembre de 2025 para recibir el premio, tras casi un año escondida luego de la reelección disputada de mediados de 2024. Según fuentes de su partido, antes del domingo había hecho al menos siete intentos fallidos de regresar.

Regresa a un país cambiado: en enero, el entonces presidente Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas de Estados Unidos, y su vicepresidenta Delcy Rodríguez quedó como presidenta interina, con el respaldo de Washington para unas conversaciones de transición de las que Machado había quedado excluida. El gobierno interino prometió elecciones, pero hasta ahora no fijó una fecha.

Lo nuevo llegó el lunes 26: su vocera Claudia Macero dijo en la emisora Unión Radio que Machado “ha expresado su disposición de sentarse en la mesa de negociación, no solo con Delcy Rodríguez, sino con quien sea necesario hablar, a la vista de todos, con total transparencia y con una agenda clara”. Macero añadió que el proceso de transición requiere la participación de todas las partes y “no puede dejar a María Corina fuera”.

La respuesta del gobierno interino también llegó el lunes. Rodríguez ironizó sobre el regreso al decir que “el show se pudo evitar, los aeropuertos están ahí” y sostuvo que “la política debe dejar de ser espectáculo”. El ministro de Interior, Diosdado Cabello, dijo que el regreso “no me asusta” y añadió, sonriendo: “Le deseamos buena suerte”.

Desde Washington, el presidente Donald Trump dijo el domingo que no sabía del regreso, pero que Machado es “una mujer muy agradable” que le entregó su medalla del Nobel. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que el regreso es “resultado directo” de las conversaciones de reconciliación respaldadas por Estados Unidos, y que semanas atrás Washington pidió al gobierno interino que permitiera el regreso “sin ningún problema”. La Unión Europea celebró el lunes el regreso como una oportunidad para abrir más el espacio político con miras a elecciones “libres y justas”.

Los detalles del trayecto de Machado desde su exilio en Panamá no se han hecho públicos. Medios afines a la oposición señalan que pasó por Colombia, algo que las autoridades colombianas no confirmaron de inmediato. Su partido, Vente Venezuela, quiere elecciones en 2027 y que se le permita postularse, a diferencia de la última votación presidencial.

Queda abierta la pregunta que definirá los próximos días: ¿se sentará Machado en la mesa de transición de la que hasta ahora estuvo excluida, o su regreso fuera de esa mesa profundizará la disputa sobre quién conduce el proceso y cuándo habrá elecciones?

Foto: foto difundida por la oficina de prensa de Vente Venezuela (vía AFP), publicada por Gulf News: María Corina Machado a su llegada a la iglesia Santa Rosa, en Barquisimeto, el 25 de octubre de 2026.

Información verificada en Le Temps (27 de octubre de 2026, con información de AFP), The Sun Malaysia (AFP) y Gulf News (AFP, 26 de octubre de 2026).